Ambiente local entre el aeropuerto y la capital
Vinculado desde tiempos antiguos a la explotación salinera que se realizaba en los cercanos estanques, el pueblo de Sant Jordi de Ses Salines se ha convertido en uno de los principales núcleos residentes gracias a su proximidad a la ciudad de Eivissa, el aeropuerto y playa d’en Bossa. Con una oferta de restauración diversa, mantiene un ambiente vivo a lo largo de todo el año, especialmente los sábados por la mañana, cuando se celebra su conocido mercadillo de segunda mano.
Qué ver en Sant Jordi
El principal monumento de este pueblo perteneciente al municipio de Sant Josep es la iglesia de San Jorge, uno de los cuatro templos fortaleza construidos en Ibiza con el objetivo de protegerse de los ataques de los berberiscos. Tras la visita, a escasos minutos del pueblo en coche encontrarás el centro de interpretación del Parque Natural de Ses Salines, cuya exposición te permitirá conocer los valores ambientales y etnográficos de este emblemático espacio natural de la isla. Y si deseas relajarte junto al mar, a escasos kilómetros del pueblo se ubican las playas de Es Codolar, Playa d’en Bossa, Ses Salines y Es Cavallet.
¿Una recomendación?: Si te gustan los mercadillos de segunda mano, acércate el sábado por la mañana al Mercadillo de Sant Jordi. Se celebra en el antiguo hipódromo de Sant Jordi, y en él podrás curiosear en los numerosos puestos que levantan tanto vendedores profesionales como vecinos de la isla.













