Artesanía, buena gastronomía y una iglesia con vistas
Sant Rafel de sa Creu (o de Forca) es un pequeño pueblo de marcado acento local gracias a gracias a su buena oferta en restauración y su ubicación en un transitado cruce de caminos que une el centro de Ibiza con el oeste. En tus rutas por la isla, no dudes en incluirlo tanto si viajas en verano como en invierno, pues la parada incluye una fabulosa panorámica sobre la ciudad y su bahía.
Qué ver en Sant Rafel
Resulta impensable detenerse en este pueblo situado entre Ibiza y sant Antoni y no acercarse a ver la iglesia de San Rafael Árcangel, encaramada en lo alto de una loma y bonito ejemplo de típica iglesia ibicenca. Encontrarás aquí un refugio de tranquilidad y la oportunidad de refrescarte en su pórtico y disfrutar de unas bonitas vistas.
Un buen momento para visitar el pueblo durante el verano son los jueves por la tarde, cuando se celebra la Muestra Artesanal de Sant Rafel, la cual reúne a artesanos y productores locales. Una cita lúdica y cultural que pone en relevancia que Sant Rafel es el único pueblo de Ibiza declarado Zona de Interés Artesanal debido a su tradición cerámica.
¿Una sugerencia?: si estás en Ibiza el segundo sábado de octubre y quieres conocer el folclore ibicenco, acércate al Pou d’en Micolau, en Sant Rafel, y únete a la ballada tradicional que se celebra en torno al pozo.












