Un bello ejemplo de arquitectura ibicenca
Este templo se encuentra en una de las zonas menos transitadas de la isla y es el primero que da la bienvenida al norte de Ibiza siempre y cuando te desvíes de la carretera de Sant Joan para visitarlo. Construido en el siglo XVIII en lo alto de un promontorio, se caracteriza por su apariencia maciza y su porxo con acceso único a través de una sola arcada.
La iglesia de San Lorenzo fue levantada en este enclave por su cercanía al poblado de Balàfia, habitado desde el medievo, y con el mismo objetivo de terminar con la diseminación de la población ibicenca impulsado por el obispo Abad i Lasierra a su llegada en el año 1783. Se trata de un templo de nave única planta de cruz latina con bóveda de cañón y siete capillas laterales. En el interior, presta atención al zócalo de baldosas cerámicas vidriadas.
¿Una recomendación?: Si quieres verla en su día más festivo, visítala el 10 de agosto, festividad de san Lorenzo Mártir.













