De capilla para los pobres a lugar de culto ortodoxo
Levantada en el siglo XIV como capilla del Hospital de los Pobres, esta iglesia ha tenido una historia azarosa que la ha llevado incluso a ser sala de teatro y anexo del Museu d’Art Contemporani. Su aspecto actual surgió a finales del siglo XVII, con su aspecto sobrio en fachada y nave única cubierta con bóveda de cañón y dos capillas laterales. En la década de los 80 fue restaurada por el arquitecto Elías Torres.
Cuando pasees por Dalt Vila, la encontrarás a escasos pasos del Espacio Museográfico de Santa Faç y frente a la escalinata que conduce a la calle de Joan Roman. En la actualidad su uso está cedido a la Comunidad Ortodoxa Rumana de Eivissa y Formentera, por lo que su interior no puede ser visitado.
¿Una sugerencia?: desde aquí, dirígete al monasterio de Sant Cristófol y compra dulces típicos en su torno.













