Arqueología hidráulica con aroma a pescado
En la playa de S’Argamassa se conserva una de las huellas que sobreviven de cuando Ibiza se llamaba Ebusus y era una Civitas Foederata -ciudad federada- de Roma: los restos de un acueducto romano de 425 m de longitud levantado en el siglo I d.C.. Según lo hallado en el yacimiento, se cree que esta construcción formaba parte de una instalación industrial destinada a la salazón del pescado y la producción de “garum”, una salsa muy apreciada por los romanos elaborada con pescado fermentado en salmuera.
Si te acercas al acueducto podrás imaginártelo llevando agua hacia las balsas donde se guardaba el pescado capturado y observar el material con el que se construyó, el opus caementicium - el hormigón romano-, elaborado con agua, cal, guijarros, arena y piedras de deshecho. El acueducto de s’Argamassa está declarado Bien de Interés Cultural junto a los restos de una villa romano imperial.
¿Una sugerencia?: disfruta de un agradable paseo costero desde la playa de S’Argamassa hasta el pueblo de Santa Eulària, pasando por Cala Pada y Es Niu Blau.













