Tres culturas, tres usos, tres historias
El subsuelo de Ibiza, como si de un libro se tratara, desvela capa a capa la herencia histórica de la ciudad. Un buen ejemplo de ello es este yacimiento situado entre el recinto amurallado de Dalt Vila y la Necrópolis de Puig des Molins, cuyos restos arqueológicos muestran el uso que hicieron de este espacio púnicos, romanos y árabes. Podrás ver elementos urbanísticos -como dos pozos negros- correspondientes a un arrabal islámico, algunas de las 40 tumbas romanas fechadas en siglos II-III d.C. que se hallaron y restos de terracotas que apuntan a que los púnicos realizaron actividad alfarera en este enclave.
Por su ubicación, es una parada idónea para complementar la visita a la vecina Necrópolis Púnica de Puig Des Molins, incluida dentro de la declaración de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad.
¿Una sugerencia?: por su ubicación, es una parada idónea para complementar la visita a la vecina Necrópolis de Puig Des Molins, incluida dentro de la declaración de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad.













